Psicología Forense: Definición, Historia y Sus Postulados

Psicología Forense

Perteneciente a las ramas de la psicología jurídica, es una disciplina encargada de estudiar la conducta y los procesos mentales de la víctima, para determinar las consecuencias psíquicas que sufre tras un delito además de poseer teorías propias que la convierten en una ciencia auxiliar en el ámbito jurídico ya que permite -gracias a sus evidencias científicas- apoyar en los tribunales para impartir justicia, interviniendo directa o indirectamente en los procesos penales.

Se basa en la recolección, análisis y presentación de dichas pruebas científicas psicológicas que luego serán presentadas en los procesos judiciales. La palabra “forense” viene de la palabra en latín fórum, que era el espacio en donde los romanos celebraban los juicios públicos de la época.

Los profesionales de esta área, además de tener un conocimiento en psicología, deben contar además con conocimientos del derecho judicial, procesal y penal, de lo contrario, se le expulsaría de los procesos legales debido a que su conocimiento y opinión es importante en dichos procesos ya que ayudará un juez a determinar ciertos factores psicológicos de las partes implicadas en el juicio.

Se suele confundir con la psicología criminal, pero a diferencia de esta, que estudia los motivos psicológicos por los que una persona comete un delito, es decir los por qué y los factores que influyeron en su psique, la psicología forense estudia las consecuencias que generan el delito en la victima así como el estado mental de la misma.

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    Historia

    El trabajo que llevó a cabo Wilhelm Wundt en el siglo XIX (psicólogo fundador del primer laboratorio de psicología, en Alemania) tras varios experimentos en el campo legal, como el testimonio de testigos y la evaluación de criminales, al igual que el trabajo de Hugo Munsterberg (compañero de Wilhelm) dieron pie a que se reconociera la importancia de la psicología forense en el sistema jurídico.

    Munsterberg, luego de mudar a Estados Unidos instala un laboratorio en la Universidad de Harvad con el propósito de estudiar y llevar experimentos sobre cómo la psicología forense se podía aplicar al ámbito jurídico, experimentos como la memoria de los testigos, el papel de la hipnosis en la sala de audiencias y las confesiones falsas.

    James McKeen Cattell en 1895 también realizó experimentos importantes que hoy en día se consideran uno de los estudios base de la psicología forense, analizando la psicología del testimonio y años siguiente, en 1908 se publica el primer libro que habla de aplicación de la psicología a los juicios legales.

    Después de la Segunda Guerra Mundial fue que se dio un crecimiento en la psicología forense, y aunque años atrás ya habían comenzado los psicólogos a participar en los juicios penales como testigos, no se le daba tanto peso a su opinión en comparación a la de los médicos, aunque más tarde los tribunales dieron apoyo a psicólogos que sirvieron como expertos en enfermedades mentales como fue en Estados Unidos con el caso de Jenkins. Fue apenas en 2001 que la psicología forense es reconocida como una especialización dentro del área de la psicología.

    Postulados

    Algunos de los postulados o ideas precursoras de la psicología forense que crearon modelos importantes a la hora de entender y abordar la conducta del delincuente fueron las siguientes:

    • Modelo psicobiológico: este modelo plantea que las causas de la conducta criminal están en una reacción orgánica, presentes en daños congénitos, o a una exposición de un ambiente contaminado.
    • Modelo conductista: expone que el ser humano puede desarrollar una conducta criminal si ésta resultara útil, adaptativa e instrumental hacia ciertas metas, según lo que haya aprendido de su ambiente social y que esto lo haría de manera mecánica como reflejo de su aprendizaje.
    • Modelo Freudiano: plantea que existe una reacción emocional ante algún trauma, complejo, o  conflicto que se dio durante la infancia y quedó archivado en el inconsciente y que no ha sido resuelto. De no ser tratadas correctamente estas experiencias negativas desarrollarían reacciones neuróticas y psicóticas en el individuo. Este modelo sirve de base para las defensas legales por locura.
    • Aprendizaje Social: este modelo explica que el ser humano adquiere su conducta a través de un proceso de exposición y moldeamiento de sus valores, normas y conductas y que puede ocurrir un cambio en la conducta de este por varias razones, como el querer comportarse como alguien más (incluso si es una experiencia ajena aprendida fuera de su círculo de amigos o familia, como por ejemplo, ver a alguien en la TV o cine).

    Otro factor que pudiese influir en este cambio de conducta seria la idealización de una recompensa, es decir, el criminal pensará que obtendrá el mismo beneficio que logró alguna persona con esa misma conducta. También pudiese aprenderse mediante las necesidades por el equilibrio cognoscitivo.

    Una de las teorías dominantes en este último postulado, es la teoría del equilibrio de Frtiz Heider, que según él existe un equilibrio en las relaciones interpersonales, así como entre personas objetos y que el quiebre  de dicho equilibrio, provoca en la persona un estado de tensión que tiende a reducir a través de la acción o de una reorganización cognitiva.

    Redacción por Mariela Guerrero.

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