LITERATURA

Principales características de los refranes

¿Cuántas veces hemos escuchado a la señora que saluda a todos con cariño, al abuelo cuando le contamos nuestras experiencias, a algún señor en la tienda o incluso a algún amigo durante una conversación decir “no hay mal que por bien no venga”, “de tal palo tal astilla” u otro como “más vale estar solo que mal acompañado” para aconsejarnos o explicarnos cierta situación de la vida cotidiana?

Estas pequeñas frases o dichos breves se denominan refranes, etimológicamente procedente del término francés ‘refrain’, el refrán es una sentencia corta, simple y popular, que pretende expresar un consejo de manera general y encarnar efectivamente una verdad común basada en la experiencia práctica o el sentido común. Ésta serie de términos son empleados dentro de unas formulas fijas, ya que el significado y su explicación pueden resultar desconocidos.

Entre las principales características de los refranes tenemos

Fácil de memorizar

Los refranes, generalmente, tratan de comunicar mucha información por medio del uso de pocas palabras, así como el enriquecido uso de la rima, la analogía o la comparación y los juegos de palabras periódicamente, de esta manera se potencia su memorización y repetición. La estructura de los refranes resulta atractiva, ya que llaman la atención y la idea nos queda resonante en la mente de forma tan automática que empezamos a utilizarlos en cualquier circunstancia.

“Dale tiempo al tiempo”.

Un lenguaje conciso

La utilización del lenguaje conciso ayuda a la expresión de las ideas y creencias de manera sencilla, constatando la correcta interpretación. Pueden a su vez contener palabras coloquiales que sirvan para la mayor comprensión de la zona en la que se reproduce dicho refrán, ya que este por medio de la comunicación oral (mayormente), transmitido de persona en persona, necesita una estructuración breve y directa.

                “Unos nacen con estrellas, y otros nacen estrellados”

Tratan sobre diversos asuntos

La mayoría de los refranes se refieren a situaciones cotidianas, a acontecimientos que vivimos el día a día o incluso de observaciones simples de la naturaleza o en el modo de vivir del ser humano, se basan en la vida en general, desde los oficios comunes y problemas mundanos a cuestiones filosóficas o espirituales. Pueden reflejar en una oración el resumen de una experiencia o un hecho de manera literal, y su vez, conteniendo un significado más profundo.

 “No por mucho madrugar amanece más temprano”

Vigencia atemporal

Los refranes pueden referirse a situaciones actuales así como a situaciones pasadas, que fueron concebidas hace unos días o hace muchas épocas atrás. La transmisión de persona a persona ha llevado a que se extienda de generación en generación, de esta forma, los refranes no tienen un raíz exacta, puede haber sido la construcción de un gran filósofo del siglo XV así como la idea del señor que se sienta todos los días en la plaza a conversar; sus orígenes son desconocidos.

“Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”

Propósito reflexivo

La finalidad del refrán es transmitir desde un punto de vista reflexivo que pretende ser instructivo, por medio de consejos o enseñanzas nos ayuda a ver de otra manera las situaciones, a recapacitar sobre nuestras acciones, a formar nuestros aspectos morales, incluso a evitar situaciones que aún seguimos repitiendo. A veces algunos de los refranes tienen la única intención de sugerir a la conversación, al momento, un toque humorístico.

                “No hay peor ciego que el que no quiere ver”

Cargados de cultura

Cada refrán conserva en el interior el recuerdo de siglos, los modos y costumbre ya olvidados, nos permite obtener información, a veces, histórica de la cultura representativa del lugar del que procede, reconstruyendo así valores y conductas que se han recolectado con el paso del tiempo en tan sólo unas pocas palabras unidas.

Cada cultura tiene cientos y hasta miles de refranes, unos quizás prestados de otros, pero todos con el toque representativo de la cultura del país o de la región, en la que tratan de encapsular la sabiduría que se ha adquirido a través de la experiencia individual y colectiva. De esta manera, no siempre el refrán que se dice cada vez que, por ejemplo, pasa algo malo en cierto lugar, pueda decirse o entenderse de la misma manera en algún otro punto del mundo.

                “El que siembra vientos, cosecha tempestades”

Redacción por Mariela Guerrero.

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