PSICOLOGÍA

Filosofía de vida: ¿Por qué necesitamos una?

La filosofía siempre ha tratado de responder todas las cuestiones humanas y de la naturaleza, pero entre las cuestiones más importantes está la búsqueda de sentido, el autoconocimiento, la conciencia, el significado de todas las cosas en relación a nosotros y consigo mismas. Muchas figuras importantes de la filosofía han dado respuesta a la pregunta de qué, sí es que hay algo, hace que la vida tenga sentido, aunque claramente, no lo han expresado en estos términos.

Considerando los conceptos de Aristóteles sobre la función humana, a Aquino sobre la visión beatífica y a Kant sobre el bien supremo, estos tienen algo que ver con la felicidad y la moralidad, interpretándose directamente como los objetivos finales que una persona deber tener en cuenta para tener una “buena” vida. Sin embargo, esto se debate constantemente, ya que las ideas son modificadas y las filosofías se adaptan según los tiempos.

Más allá de ser un estudio, siendo una práctica abstracta y teórica, la filosofía se considera un arte de vivir, una práctica destinada a aliviar el sufrimiento y moldear un ideal de sabiduría, por lo tanto, la filosofía es también una forma de vida. De esta manera, la filosofía de vida es una visión o actitud general hacia la vida y su propósito, pues nada le da a una persona tanta plenitud como la comprensión clara de hacia dónde se dirige.

Muy pocas veces entendemos realmente quienes somos o qué estamos haciendo en este planeta. Simplemente vamos, día a día, levantándonos para ir al trabajo, a la escuela o quizás salir del camino, pero nada más que distrayéndonos, ocupándonos, postergando nuestros pensamientos, nuestras ideas, y terminamos andando por el mundo sin tener idea de él ni de nosotros mismos, sin una orientación vívida.

La filosofía puede ayudarnos a vivir vidas más significativas y construir mejores sociedades, a pensar sobre nosotros mismos y los demás de una manera reflexiva, para llegar a un punto donde dejemos de pensar en actuar, creemos la dirección que queremos seguir y actuar. Después  de todo, poder aprovechar al máximo la realidad de la vida ha sido siempre el objetivo.

Principales e influyentes filosofías

Una filosofía de vida es aquella filosofía que uno desarrolla a lo largo de su vida, por lo tanto, escogiendo vivirla, ya sea esta una filosofía propia o una filosofía popular. Existen muchas filosofías presentadas por diversos filósofos, consideradas como movimientos culturales, que han sido adoptadas por una gran y diversa cantidad de personas en todas partes del mundo a lo largo de la historia, entre ellas están:

  • ESTOICISMO: es una filosofía popular de la antigua griega Grecia y Roma, que se enfoca en minimalizar las respuestas emocionales negativas, centrándose en mejorar a través del entrenamiento y el acondicionamiento, desde la perspectiva de la vida hasta el conocimiento. Los estoicos creen que las emociones negativas se basan en sus propias fallas, sin influencias externas, por lo tanto, se pueden corregir.
  • HEDONISMO: esta filosofía se centra en la creencia de que el placer es lo único que tiene valor intrínseco, haciendo del place el objetivo final de todas y cada una de sus acciones y elecciones en la vida. El hedonismo es quizás la filosofía más cercana a nuestros instintos originales, ya que abraza la respuesta del placer a cosas como comer y fornicar de todo corazón.
  • RACIONALISMO: la clave de esta filosofía es la idea de que el conocimiento debe provenir principalmente de la razón y el pensamiento, más que de la evidencia empírica. Los pensadores de la historia defienden que la razón por sí sola podría revelar las grandes verdades del mundo.
  • IDEALISMO: en la filosofía, el idealismo no tiene nada que ver con ser idealista, no se trata de los ideales sino de las ideas. Gira en torno al pensamiento de que la realidad es fundamentalmente algo que existe a nivel mental en lugar de en los objetos materiales. Los idealistas consideran la mente y el espíritu como los aspectos más esenciales y permanentes del propio ser, renunciando a la noción de existencia material. 
  • NIHILISMO: la forma más conocida de esta filosofía es el nihilismo existencial, que se centra en la afirmación de que la vida no tiene propósito, objetivo o valor intrínseco inherente. Algunas interpretaciones modernas del nihilismo existencial concluyen que precisamente porque la vida no tiene un valor, metas o propósito intrínsecos, hay razones para aprovecharla al máximo de cualquier manera.

Una vez que se comienza a cuestionar el significado y la veracidad de todo lo que sucede en la vida, nos comenzamos a dar cuenta de que gran parte de lo que se cree y valora no fue completamente determinado por nosotros mismos, sino por la gente y la cultura que nos rodea. Notamos finalmente que no existe una filosofía de vida única, que no hay una manera exacta de vivir, por lo tanto, cada individuo tiene el poder de crear su propia filosofía de vida.

Redacción por Mariela Guerrero.

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